Tras la reforma realizada por la Ley de Jurisdicción voluntaria de 2015 es posible casarse ante notario, y hoy me centro en este tema: el matrimonio ante Notario.

La citada ley atribuyó a los notarios competencias para autorizar matrimonios, pero antes de la celebración del matrimonio debe de tramitarse el expediente matrimonial previo en que se acredita que los contrayentes reúnen todos los requisitos legales necesarios para contraer matrimonio y que a día de hoy no puede llevarse a cabo ante el Notario, sino ante el Juez encargado de Registro Civil correspondiente al domicilio de al menos uno de los dos contrayentes.

En teoría, tendrá el Notario facultades para encargarse del expediente matrimonial previo a partir del 30 de junio de 2020, que es cuando entra en vigor por completo la Ley de Registro civil de 2011, y digo en teoría porque ya se ha pospuesto varias veces su entrada en vigor.

Mientras ello ocurra el expediente matrimonial previo se tramita ante el Juez encargado del Registro Civil.

Y una vez tramitado dicho expediente y presentando ante el Notario el testimonio de la resolución firme de aprobación del expediente matrimonial , se procederá a la celebración del matrimonio ante Notario.

Pero no cualquier Notario puede, en el sentido de que hay reglas de competencia territorial, debe de ser un notario del municipio donde radique el domicilio de al menos uno de los dos contrayentes.

Y el Notario no puede autorizar el matrimonio fuera del despacho, sino sólo en el despacho notarial , aunque se permiten excepciones por causas suficientemente justificadas.

Por otro lado cabe la posibilidad de que el expediente matrimonial previo se tramite ante el Encargado del Registro Civil de un municipio (porque ahí radique el domicilio de uno de los dos cónyuges) y se celebre el matrimonio ante un Notario de otro municipio diferente (siempre y cuando en éste tenga su domicilio el otro cónyuge).

En cuanto a la celebración del matrimonio ante Notario, es un acto en el que deben de comparecer dos testigos mayores de edad, junto a los contrayentes, y el Notario lee los artículos 66,67, y 68, tras lo cual , preguntará a cada uno de los contrayentes si consiente en contraer matrimonio con el otro y si efectivamente lo contrae en dicho acto y, respondiendo ambos afirmativamente, declarará que los mismos quedan unidos en matrimonio y se firma la escritura correspondiente por los testigos, contrayentes y el Notario.

Tras ello el Notario remitirá copia acreditativa de la celebración del matrimonio al Registro Civil competente, para su inscripción y se entregará una copia a cada cónyuge.

Es de destacar que el matrimonio existe desde que se celebra y que su inscripción en el Registro Civil no es constitutiva, sino a efectos de publicidad.

¿Ventajas de casarse ante Notario? Claramente la agilidad y además el asesoramiento jurídico que el Notario puede prestar, como conocedor del derecho de familia.